Después de Matando dragones, ¿cómo no iba a escribir una canción a mi muñequita? El problema es que había quedado muy contento con el tema dedicado a Noah y era difícil repetir la jugada, ya que en aquellos momentos Chloe era demasiado bebé como para saber ya sus gustos y aficiones, como para definirla como persona en una canción. Así que opté por darle un tono de nana, una canción de cuna a ritmo de piano, con aires a Miguel Poveda, que más que centrarse en ella hablase de los sentimientos que desprende, en cómo me hace sentir a mí al tenerla en mis brazos, al verla dormir, al quererla con intensamente.
Princesa…
Digna de un palacio de cristal
En una tierra de unicornios
Con jardines que huelen a azahar
Duermes…
Y en tu sueño se refleja
Ese ángel que te observa
Junto a un hada traviesa.
Sonríes…
Con inocencia cristalina
De ratita presumida
Y la mirada perdida
Sabes…
Qué estás siempre protegida
Qué daría yo mi vida
Antes de verte perdida
Amas…
Y el amor que me ofreces
Lo multiplico entusiasmado
Sintiendo como me crece.
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