sábado, 17 de octubre de 2026

DECONSTRUYENDO SAGRADA FAMILIA: EL HOMBRE DEL BIGOTE NEGRO.

Cualquiera que conozca a mi familia de cerca no necesitará más que este título para identificar al personaje. El hombre del bigote negro es una oda a mi padre, a Benito Medina Merino, ese muchacho que se fue de su Bañuelos natal a buscarse las castañas a Barcelona y, sin nada más que sus ganas de trabajar y su confianza, logró labrarse una vida maravillosa al lado de la mujer que lo amo hasta el día en que murió y a su hijo que no tenía más deseo que hacer que se sintiera orgulloso.  

Un recorrido por su vida y sus haceres, un retrato fiel y cariñoso a un buen hombre, tozudo y cariñoso, cuya imagen irá siempre unida a la de su bigote, al cigarro a medias en el cenicero, a la crónica del partido de futbol en el Sport, a las conservas que vendía (Conservas Pay Pay, mejores no hay) o al huerto que cuidaba con mimo.  

La vida nos lo arrebató, pero ahora está junto a la mujer por la que habría dado su vida y esta canción tiene el capricho de que su historia sea ahora eterna.  

Como reza la última estrofa: "Siempre te querré, papá". 




La letra:  


Te burlabas del maestro de escuela  

La vida era tu universidad  

Das siempre más de lo que esperas 

Nunca corres si no hay necesidad  

El pueblo se te hizo pequeño  

Y emigraste a la gran ciudad  

Con una maleta y un sueño,  

Equipaje de usar y tirar 


Y así fue como ese niño que jugaba a ser mayor  

Creó todo un imperio forjado en el amor.  


Tu familia, tu fortaleza,  

Tu manera de vivir  

Tu honradez, tu entereza,  

Tu Fe para resistir.  

Tu espíritu de sacrificio  

Tu amor incondicional  

La rebeldía era tu vicio  

Tu voluntad era tu libertad. 


Sembrabas tus propios vientos  

Sin cosechar tempestad  

Que no te vengan con cuentos  

Terca es tu voluntad.  

Te construyeste tu vida  

Según tu propio guión  

Tú mujer, la más querida,  

Tu hijo era tu ilusión. 


Y así fue como ese chico que jugaba a ser mayor  

A su modo fue un triunfador  


Tu familia, tu fortaleza,  

Tu manera de vivir  

Tu honradez, tu entereza,  

Tu Fe para resistir.  

Tu espíritu de sacrificio  

Tu amor incondicional  

La rebeldía era tu vicio  

Tu voluntad era tu libertad. 


Adicto a la carretera  

Gurú del mundo conservero  

Un bar de gasolinera  

Y un debate futbolero  

Bigote negro, gafas de sol  

Cigarro a medio fumar  

Un cubata de ron  

Un huerto para cuidar. 


Y así fue como ese señor que jugaba a ser mayor  

Un día, sin previo aviso, nos dijo adiós.  


Tu familia, tu fortaleza,  

Tu manera de vivir  

Tu honradez, tu entereza,  

Tu Fe para resistir.  

Tu espíritu de sacrificio  

Tu amor incondicional  

La rebeldía era tu vicio  

tu voluntad era tu libertad. 


Fuiste nuestro beneficio 

Siempre te querré… papá 

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