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sábado, 29 de julio de 2017

INSIDE, sangriento duelo maternal

Inside, la nueva película de Miguel ángel vivas tras Secuestrados y con guion y producción de Jaume Balagueró, es un remake de la francesa Al interior. Como siempre suelo decir en el caso de los remakes, las comparaciones son odiosas y, por lo que parece, las comparaciones son también muy derrotistas de cara a esta película española rodada en inglés. Sin embargo, dado que no he tenido la oportunidad de ver el film original, en esta opinión voy a limitarme a valorar la película por lo que es, sin pensar en lo que debería ser ni decidir si ha sumado o restado algo con respecto a lo que había.
Inside, que pese al aspecto de film de terror vuelve a ser un thriller negro con tintes muy dramáticos, es la historia de Sarah, una joven embarazada que tras perder a su marido en un accidente de tráfico trata de rehacer su vida en una casa vacía y llena de recuerdos. Sin embargo, su peor pesadilla llegará cuando, estando en la recta final de su embarazo, una misteriosa mujer se personifique en su casa con la intención de robarle al bebé. No, no piensen que me acabo de cargar el primer giro argumental. La película empieza con un texto que advierte de la gran cantidad de robos de bebés que se producen en Estados unidos cada año, así que el tema está claro.
Este es, quizá, el principal defecto de la película, la incapacidad de sorprender con su trama, con un único giro real que desencadena el propio final. Por lo demás, hay mucha angustia y tensión, muchos sustos y mucha violencia, pero sin que todo ello venga definido por la historia. En realidad, es casi un correcalles, los personajes van apareciendo en escena de forma casi rutinaria y hay una sensación de alargamiento ante ese continuo devenir de acontecimientos. No es que una acción lleve a otra, simplemente hay pequeños capítulos auto conclusivos dentro de la historia.
La película, además, adolece de uno de los problemas más clásicos del cine de terror: el espectador no puede evitar pasarse la hora y cuarenta que dura pensando: “yo no haría eso”. Y no es que la protagonista actúe en cierto momento de forma demasiado forzada para permitir que avance la historia, es que todos los personajes que aparecen lo hacen de igual manera, llegando a desesperar un poco.
No obstante, considerando el film como un simple entretenimiento de intriga, hay que reconocer a Vivas su capacidad para acongojar, sabiendo transmitir el sufrimiento de esa futura madre y sobresaltando al respetable incluso aunque los sustos vengan anunciados de antemano. Demuestra, además, que no es necesario imaginar retorcidas figuras fantasmales para crear nuevos iconos del terror y Laura Harring consigue que una simple mujer de atractivo rostro resulte la encarnación el mal en estado puro. Aunque luego las cosas no sean exactamente así.
Rachel Nichols también cumple como la sufridora víctima con la que debe identificarse el espectador, aunque el final abrupto termina resultando insatisfactorio para su personaje. Sí, se cierra la acción que mueve la película, pero hay una evolución del personaje a raíz de cosas que suceden que merecen ser contadas.
Especialmente interesante es el recurso sonoro que nos propone Vivas al estar Sarah afectada de sordera tras su accidente, aunque ese efectismo queda reducido en la segunda mitad de la película, donde aprovecha el director para conseguir algún plano visualmente muy acertado.
Dando por hecho que la lógica no debe ponerse a prueba en este tipo de films, e insistiendo en el hecho de no poder compararlo con la cinta en que se inspira, Inside es una buena excusa para pasar un mal rato, aunque no tiene la suficiente profundidad como para que el mal rollo te acompañe al salir de la sala del cine.
A no ser que estés embarazada, claro…

Valoración: Cinco sobre diez.

viernes, 4 de julio de 2014

TOKAREV * (4d10)

Antes de enfrentarse a esta película uno ya puede formularse dos cuestiones: ¿por qué los jóvenes talentos del cine español deben emigrar a los Estados Unidos en busca de oportunidades? y ¿qué está pasando con la carrera de Nicolas Cage?
Una vez visto el film se obtienen dos respuestas o reflexiones: por un lado, si esto es lo mejor que puede ofrecer como director Paco Cabezas quizá no hayamos perdido demasiado con su marcha; por otro, la carrera de Nicolas Cage simplemente no existe. No se sabe si por necesidad de dinero o sencillamente por falta de ofertas, el ganador de un Oscar y miembro del clan Coppola parece aceptar todo papel que cae en sus manos, sin ningún tipo de criterio, y eso que últimamente cada producción suya sea más olvidable que la anterior.
Tokarev es una mamarrachada sin pies ni cabeza que hereda las clásicas historias de venganza que antaño popularizara el bueno de Charles Bronson y cuyo espíritu en la actualidad  se ha quedado para sí Liam Neelson. Un padre felizmente casado y con un misterioso pasado sufre el secuestro y posterior asesinato de su hija adolescente e inicia una cruzada en busca de unas respuestas que parecen vinculadas con sus ya olvidados tejemanejes con la mafia rusa. Siguiendo todos los esquemas típicos en este tipo de películas (códigos de honor, traiciones, interrogatorios que se transforman en torturas, clanes mafiosos...), el guion es un completo sinsentido, completamente inverosímil y repletos de giros argumentales totalmente absurdos, perdonándole tan solo la jugada final que proporciona por lo menos un toque de originalidad y que logra pillar por sorpresa al espectador.
Hay por medio un puñado de interpretaciones espantosas, empezando por el propio Cage, que no logran salvar ni la presencia de actores reconocidos como Danny Glover, Peter Stormare o Rachel Nichols, por culpa, sobretodo, de lo planos que son sus papeles.

Efímeramente entretenida, previsible e innecesaria, Tokarev no logra aportar nada nuevo al mundo del cine. Y el peluquín de Cage, tampoco.