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domingo, 28 de mayo de 2017

EL CASO SLOANE, ganar a cualquier precio

El caso Sloane es una interesantísima historia dirigida por John Madden y cuyo guion es de Jonathan Parera, un chaval que entró a trabajar en un lobby tras terminar su carrera de derecho y que quedó tan asqueado con lo que allí se encontró que decidió dejarlo todo, trasladarse a China enseñar inglés y dedicó su tiempo libre a escribir esta película cuyo libreto enamoró al instante en Hollywood.
Elizabeth Sloane es una brillante abogada entregada por completo a su trabajo hasta el punto que el tener una vida privada, con novios o momentos de desconexión es un lujo que no se puede permitir. Trabaja para un lobby donde le encargan potenciar el uso de armas en mujeres para así aumentar las ventas, pero sorprendentemente recibe una oferta para pasarse al bando contrario y usar todas sus habilidades para tratar de derrocar una futura ley que amplíe el derecho a llevar armas, granjeándose por su carácter y su forma de actuar enemigos en uno y otro bando.
El caso Sloane parece una película confeccionada a medida de su protagonista, una excelente Jessica Chastain que prácticamente copa todas las escenas, pero ello no significa que no haya buenos momentos de lucimiento para su interesante reparto, entre quienes destacan Mark Strong, Gugu Mbatha- Raw, John Lihgow o Jack Lacy entre otros.
La película tiene muy presente el debate sobre la posesión de armas y me mueve en torno a ello constantemente, pero no pretende ser una película aleccionadora ni polemizar al respecto. En el fondo, no se trata más que de un thriller judicial (en una escena se ve a Sloane leyendo una novela de John Grisham, notable declaración de intenciones) y que sus autores sean plenamente conscientes de ello es una gran ventaja.
Sin tintes de moralina barata, la película sí reflexiona sobre la soledad y la total falta de empatía de la protagonista, reflejando en ella un síntoma de nuestra sociedad donde el fin justifica los medios. 
Es este el único apunte sobre el que realmente invita a meditar El caso Sloane: ¿cuales son los límites que se pueden/deben cruzar para conseguir los resultados requeridos?
Con giros inesperados, traiciones y sorpresas varias, El caso Sloane consigue mantener en todo momento el interés del espectador, logrando atraparlo desde el inicio y consiguiendo que, si bien no es posible llegar a empatizar con esa abogada de gélido corazón, sí al menos apreciar (y admirar) su trabajo gracias, sobre todo, a una sobresaliente Chastain.
El caso Sloane es una película emocionante, intensa e inteligente que la convierten en una de las mejores opciones de la cartelera actual.
Todo un descubrimiento.

Valoración: Ocho sobre diez.

martes, 29 de diciembre de 2015

NAVIDADES, ¿BIEN O EN FAMILIA? (5d10)

Viendo el título de esta película, y contemplando el reparto o incluso el cartel promocional, lo fácil sería pensar que estamos ante otra comedia navideña más, la típica apuesta de estas fechas en los que se hace una burla a las etiquetas impuestas por la sociedad alrededor de la unión familiar que terminará derivando en un desastre muy divertido y que al final se solucionara en pos al espíritu navideño y los buenos deseos de todos.
Sin embargo, el directo Jessie Nelson (cuya última película, la conmovedora Yo soy Sam, data de 2001) y el guionista Steven Rogers (también afincado en el melodrama ligero) han querido dotar a esta película de un cierto aire trascendental, como una reflexión moral sobre el amor y la familia que termina dotando a la película de una incómoda pomposidad y, desde luego, nada de diversión.
Siguiendo el esquema clásico delas historias corales que terminan uniéndose al final de las mismas (al más puro estilo Love Actually), Navidades ¿bien o en familia? desgrana las miserias de un enorme núcleo familiar  y, basándose en los tópicos más recurridos del género (dos desconocidos que se conocen en un aeropuerto, el padre que ha perdido el trabajo y no se atreve a confesarlo a su familia, el anciano cargado de sabiduría, la familiar a la que rescatan de la residencia para pasar las navidades en familia o el inevitable susto que los lleva a todos a terminar en la sala de espera de un hospital) de una manera que, de haber apostado claramente por el melodrama, podría haber funcionado. 
Sin embargo, no es eso lo que nos quieren vender ( y la presencia de Ed Helms en el reparto así lo confirma) y la esperanza de entrar en la sala a ver esta película para reírse con las aterradoras reuniones familiares obligatorias en estas fechas y pasarlo bien por un rato se transforman en un jarro de agua fría al ver unos personajes desgraciados deambulando por la pantalla que me hacen dudar si la película (pese a su final) es decididamente pesimista o simplemente fallida.
Eso sí, en el lado positivo hay que destacar su impresionante reparto, en el que sobresalen sobremanera Alan Arkin, Marisa Tomei y John Goodman. Junto a ellos están Diane Keaton y Olivia Wilde haciendo unos personajes que suenan un poco a lo de siempre (Keaton lleva ya muchos años repitiendo el mismo papel, mientras que Wilde parece repetir el personaje autodestructivo de la también coral En tercera persona), pero no hay que olvidarse, entre otros, de la presencia de Amanda Seyfried o Anthony Mackie.
En resumen, una propuesta navideña que puede resultar interesante siempre que u8no sepa a qué atenerse. Su mayor pecado es aparentar algo que no es, aunque por lo menos, aunque todo suene a repetido, pretende tener una profundidad más allá de las típicas estupideces a los que nos tienen acostumbrados. Lo malo es que estas cosas les suelen salir mucho mejor a los británicos (y, tras ver Barcelona, nit d’hivern, a nosotros mismos), y esto no es más que una imitación americana muy descafeinada.