Mostrando entradas con la etiqueta thomas vinterberg. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta thomas vinterberg. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de diciembre de 2018

KURSK

La nueva película del danés Thomas Vinterberg parece alejarse de su temática habitual, dramas intimistas que reflejan las miserias de la sociedad (sirva la excelente La caza como ejemplo) al realizar una película de catástrofes submarinas como es Kursk, pero analizada en profundidad, esta no deja de ser otra historia humana más, un relato de las últimas horas de un puñado de hombres encerrados en el interior de un submarino hundido cuya esperanza de sobrevivir es mínima.
Kursk, el relato del hundimiento del uno de los mejores submarinos nucleares de la armada rusa, poco después de la desaparición de la Unión Soviética y con Putin recién llegado al poder, tiene mucho de reimaginación. No solo se han alterado los nombres de los protagonistas sino que algunas situaciones difieren ligeramente de la realidad, por cuestiones de conseguir una mejor dramatización, pero aunque esto no aspire a ser un documental fiel a la historia, sí mantiene los tres pilares fundamentales que dan cuenta de lo que sucedió en ese difícil momento de la historia rusa. Por un lado, estamos ante un relato de supervivencia, con la desesperación de esos marineros y amigos en una cuenta atrás fatídica y angustiante. Por otro, estamos ante la continuación de las malas costumbres soviéticas de mantener un secretismo que no hace más que agravar los temores de las familias que aguardan en tierra noticias esperanzadores y se encuentran con la falta de apoyo y comprensión por parte de sus dirigentes. Y también está, por último, la negativa del gobierno por aceptar una ayuda internacional que, si bien en la realidad podría haber sido igualmente tardía, habría supuesto un paso agigantado por dejar definitivamente atrás la Guerra Fría, mientras que por el contrario solo consiguió oscurecer un poco más la historia del país comunista.
Tres actores representan a la perfección estos tres pilares de la película: Matthias Schoenaerts (visto recientemente en Gorrión Rojo) como cabecilla de los supervivientes, Léa Seydoux (chica bond en Spectre y chica Hunt en Misión imposible: Protocolo fantasma), es su sufrida esposa y Colin Firth (recuperando un rol dramático después de descubrirse como inesperado héroe de acción en la saga Kingsman) en el papel de oficial británico, completando el casting un aterrador Max von Sydow que representa lo peor del gobierno ruso.
Filmada sin grandes alardes (esto es una producción europea de la mano de Luc Besson, no hay que esperar aquí al espectacularidad vacua de films como Hunter Killer, una historia relativamente semejante pero en las antípodas de esta en cuanto a su lectura político-social), y aunque es cierto que la ausencia de actores rusos e el reparto y el detalle de que esté toda hablada en inglés neutro puede provocar un cierto distanciamiento, pero la fuerza de la historia y la planificación de Vinterberg son suficientes para captar el interés del espectador en la historia, por más que se sepa de antemano el fatídico desenlace.

Valoración: Siete sobre diez.

miércoles, 5 de junio de 2013

LA CAZA (7d10)

Lucas es un buen hombre pasando una mala racha. Vive solo, su exmujer apenas le deja ver a su hijo y ha cerrado la escuela donde trabajaba como profesor. Pero las cosas nunca son tan malas como parecen. Encuentra empleo como cuidador en un colegio donde los niños lo adoran, tiene extraordinarios amigos en el pueblo, su hijo se rebela para poder venirse a vivir con él y conoce a una chica con la que podría volver a sentir el amor. Su vida parece enderezar el rumbo hasta el fatídico día en que Klara, la hija de de su mejor amigo,  confundida por la mezcla de amor y admiración que siente hacia él y que su edad no le permite comprender la llevan a decir una pequeña e inocente mentirijilla que la directora de la escuela interpreta como un caso de abuso sexual por parte de Lucas. Se inicia entonces una verdadera caza de brujas contra Lucas que amenazará con arruinarle la vida de sin posibilidad de vuelta atrás.
Esta es la historia de La Caza, una producción danesa de Thomas Vinterberg interpretada por Mads Mikkelsen con una sobriedad excelsa. Con semejante temática habría sido fácil que director o actor se dejaran llevar en busca del sentimentalismo fácil,  pero la frialdad de la película nos permite observar la historia desde lejos, sin dejarnos manipular por sus realizadores, que optan por mostrarnos los hechos y que el público decida entre arropar a un hombre inocente o justificar los actos de aquellos que piensan que están protegiendo a sus niños. Por ello La caza es una película dura, pues si resulta fácil denunciar un tema tan despreciable como la pedofilia aquí se muestra el otro lado, el del acusado al que ante la supuesta gravedad de los hechos se le niega la presunción de inocencia y sus más íntimos amigos pasan a convertirse es justicieros depredadores dispuestos a darle caza.
Aunque la metáfora de la caza sea quizás un recurso demasiado evidente lo cierto es que la película está narrada con un buen ritmo, sin perderse en senderos secundarios que aborda pero sin llegar a distraer de lo verdaderamente importante (la relación de Lucas con una profesora, la aparición de su hijo...) manteniendo una tensión contenida durante todo el metraje que impide que la película aburra pese a la ausencia de acción (la escena en el supermercado es de las pocas excepciones) gracias en parte a la gran labor del actor protagonista (habituado a personajes oscuros y malvados, como el Le Chiffre de Quantum of Solance, el Rochefort de Los Tres Mosqueteros o el doctor Lecter de la serie Hannibal), que sabe reflejar en su rostro los diversos estados emocionales por los que pasa su personaje: asombro, preocupación, indignación,  temor, odio... aunque el verdadero descubrimiento del film es Annika Wedderkopp, que interpreta a Klara en su primer papel en cine y que transmite una mezcla de vulnerabilidad e inocencia que hace imposible odiarla (tanto al espectador como al propio Lucas) pese a ser la detonante involuntaria del descenso a los infiernos del pobre profesor.

Interesante reflexión sobre la condición humana y su facilidad para juzgar sin reconocer las consecuencias.