La Torre Oscura es la más ambiciosa obra del escritor Stephen King.
Una saga compuesta originariamente por siete volúmenes escritos entre 1982 y
2004 al que siguió un cuarto libro publicado en el 2012 además de un relato
corto incluido en el compendio Todo es
eventual y una serie de comics guionizados por Peter David con supervisión y
aprobación del propio King.

Volviendo
a El viento por la cerradura, esa
novela con la que King recuperó a sus personajes ocho años después de concluir
la saga, o a Las hermanitas de Eluria,
historia auto conclusiva sobre Roland, la película protagonizada (es un decir)
por Idris Elba parece eso, una narración aislada englobada en ese mundo
fantástico a medio camino entre Tolkien y Sergio Leone (entre otras muchas
referencias reconocidas), incoherente si no se conoce a la perfección el
universo que lo rodea.
Analizada
simplemente como película, obviando la fuente en la que se inspira, La Torre Oscura es una obra entretenida,
con buenas interpretaciones (Elba está muy bien en su papel de Pistolero
mientras que Matthew McConaughey parece pasárselo en grande con su rol de
villano). No hay, sin embargo, un desarrollo de personajes o una base
argumental sólida para comprender de qué se está hablando. El espectador puede
disfrutar de la película como un niño de cinco años disfruta de Del Revés (Inside out), por ejemplo,
pudiendo entretenerse e incluso divertirse, pero sin entender nada de lo que
está pasando. De igual manera, aquí no se acaba de comprender quienes son los
Pistoleros, no hay razón para la villanía del Hombre de Negro ni se sabe de dónde
salen esas bases secretas que tiene, se menciona a un Rey Carmesí sin dar más
datos… De hecho, ni siquiera se explica qué demonios es La Torre Oscura. Todo
esto en un film que, más allá de sus ambiciones iniciales, no tiene forma de
inicio de saga, quedando su final aparentemente bien cerrado. Si han querido
dejar preguntas al aire (como de hecho sucedía en la primera novela de King),
no lo parece.


Y
aunque siempre es complicado adaptar una saga literaria (más cuando cuenta con
una legión de fans tan grande como esta), podrían haber tomado como base lo que
se hizo en su momento con El Señor de los
Anillos o Harry Potter, que
supieron arriesgar y desde el primer momento sabían lo que querían hacer y
cómo, en lugar de querer condensar en una sola película elementos de todas las
novelas, añadiendo además personajes nuevos y transformando tramas a placer.
En
fin, habrá que ver si la baja taquilla y las malas críticas impiden las
supuestas continuaciones. De momento, la serie televisiva (donde también
aparecerá Idris Elba) sigue en marcha.
Yo,
por mi parte, con lo de moda que está esto de hacer reboots de sagas de manera casi instantánea, firmo ya por el reinicio
de esta.
Valoración:
cinco sobre diez.
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