Hace
ya bastante tiempo que Spielberg perdió su tirón comercial. Pese a haber sido
capaz en los últimos tiempos de grandes películas como El puente de los espías,
han sido más sus meteduras de pata, tanto en el terreno “serio” como eran War
Horse o Lincoln como en el campo de lo fantástico, con Las aventuras de
Tintín: El secreto del Unicornio o Mi amigo el gigante.
Este
año, el antaño Rey Midas de Hollywood va a probar suerte en ambos géneros,
siendo Los archivos del Pentágono la primera en llegar.

Con
el New York times momentáneamente fuera de juego es turno del Washington Post,
en una difícil situación por la muerte de su dueño y las dudas sobre la
capacidad de su viuda (¡¡una mujer!!) de mantenerse al frente del mismo, quien
debe decidir si seguir con las revelaciones o agachar la cabeza ante el
gabinete de Nixon.
Poco
importa lo que suceda con la noticia. No solo por ser un caso real de sobras
conocido, aunque el desarrollo de la trama tampoco deja mucho hueco para las
sorpresas. Hay alguna subtrama, como la del futuro en bolsa del diario de la
capita l, que tampoco termina por resultar demasiado relevante. Lo que en el
fondo pretende Spielberg es ofrecer un tributo al ejercicio periodístico, una
profesión demasiado en tela de juicio últimamente, y aprovecha la coyuntura
actual del gobierno de Trump para realizar una interesante metáfora entre el
pasado y el presente que demuestra lo poco que cambian las cosas. Incluso el
mensaje feminista que oculta tras el personaje al que da vida Meryl Streep
podría pertenecer a un contexto actual, más con el movimiento contra los abusos
sexuales y de poder que se están propagando por todo Hollywood.

Es
por ello que esta última película de Spielberg es una gran obra, emotiva y muy
intensa, pero que no llega a aportar nada suficientemente destacable como para
mantenerla en la memoria tras su visionado. Sí, refleja una época y acusa a
aquel que abusa de su poder, pero todo suena a ya visto y sabido y más allá de
la corrección visual y narrativa se diría que uno espera mucho más de
Spielberg, al que el instinto parece haberle caducado (¿o quizá sea simple
acomodamiento?).
En
un par de meses llega el Spielberg fantástico con Ready Player One. Será la prueba definitiva de si este otrora gran
director sigue en la cresta de la ola o debemos aceptarlo como un correcto artesano,
pero poco más.
Valoración:
Siete sobre diez.
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