Conocido a nivel mundial por su personaje de Thor en la franquicia de Marvel, Chris Hemsworth lleva ya un tiempo tratando de demostrar que es algo más que una cara bonita. Tras papeles serios en películas de prestigio, como Rush, de Ron Howard, o Blackhat: Amenaza en la red, de Michael Mann, últimamente parecía sentirse más cómodo en el terreno de la comedia (incluso Thor, a petición suya, ha ido tomando ese rumbo), como demuestran Cazafantasmas o Men in black international. Por eso sorprende este retorno al cine de acción puro y duro, sin ningún ápice de humor, al que realmente solo se había acercado ligeramente en 12 valientes.

Tomando como referencia el nombre del protagonista (aunque creo que Netflix se lo debería mirar en esto de las traducciones de sus títulos al español, por muchas partes aparece con el título de Extracción), Tyler Rake tiene una premisa sencilla: un mercenario atormentado por un drama de su pasado debe rescatar a un niño víctima de un conflicto entre bandas internacionales por el control del mercado de la droga. Así, el guion es algo flojo y rudimentario, aunque se agradecen los intentos de dar algo de profundidad al personaje de Hemsworth, pero donde realmente brilla Tyler Rake es en su puesta en escena, con una acción que no da respiro, cruel y sangrienta (aunque sabiendo evitar el regocijarse en ello) y donde destaca una escena concreta, en falso plano secuencia, que se ha convertido en lo más comentado en redes (junto a su final) durante este confinamiento.
Tyler Rake es, en fin, acción pura y dura, con un Hemsworth que pone toda la carne en el asador y suficientes pinceladas en forma de mini tramas secundarias para que el interés se mantenga, llegando a conseguir incluso alguna que otra sorpresa.
Cine de evasión de primera que podría incluso convertirse en franquicia.
Valoración: Siete sobre diez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario