Dirigida
a un público mucho más adulto, con escenas de sexo y violencia que
escandalizarían a los fans de las pelis de Katniss Everdeen, y giros de guion
presuntamente complicados de seguir, la película sigue la estética propia de
los films de espías, reviviendo el conflicto entre americanos y soviéticos
muchos años después del supuesto final de la Guerra Fría.domingo, 4 de marzo de 2018
GORRIÓN ROJO
Dirigida
a un público mucho más adulto, con escenas de sexo y violencia que
escandalizarían a los fans de las pelis de Katniss Everdeen, y giros de guion
presuntamente complicados de seguir, la película sigue la estética propia de
los films de espías, reviviendo el conflicto entre americanos y soviéticos
muchos años después del supuesto final de la Guerra Fría.martes, 11 de diciembre de 2018
KURSK
martes, 29 de diciembre de 2020
Visto en Movistar: AVA
Dirigida por Tate Taylor, Ava es otra de esas películas que, con un reparto de campanillas, se ha quedado con las ganas de pasar por las carteleras de los cines debido a la pandemia.
Protagonizada
por Jessica Chastain, y con un imponente cartel de secundarios, que incluye nombres
como John Malkovich, Geena Davis, Common, Colin Farrell y, en roles mucho más
secundarios, Joan Chen o Ioan Gruffudd, la película es una nueva vuelta de
turca al hecho de feminizar las clásicas historias de asesinos a sueldo, ya
sean como simples sicarios o
sofisticadas agentes dobles.
Quizá
Taylor no sea un gran director de acción, optando por coreografías escasas,
pero consigue componer una historia que, sin ser memorable, se digiere bastante
bien, resultando suficientemente entretenida como para disfrutarla.
Uno
de sus problemas es que, por más que pueda parecer que haya una moda sobre el
tema, la realidad es que son tan escasas las películas protagonizadas por femme fatales del estilo la comparativa
es inevitable. Por eso, Ava no
contiene ni la espectacularidad de un título como Atómica ni la profundidad de Gorrión Rojo.
Pese
a esa falta de espectacularidad, la acción rinde bastante bien, siendo el
aspecto más dramático del film lo que más flojea. Pero al menos los actores
parecen tomárselo lo suficientemente en serio como para justificar su
visionado.
Valoración:
Seis sobre diez.
domingo, 4 de diciembre de 2022
Visto en Netflix: EL PAÍS DE LOS SUEÑOS
El último intento de Netflix de conseguir una franquicia lucrativa para adolescente lo ha buscado en un guion original de David Guion y Michael Handelman, por más que se podría haber apostado (y perdido) a que había alguna saga infinita de novelas YA a sus espaldas. Pero no, todo esto de El país de los sueños es original (por decir algo) y una muestra más del poderío de la plataforma de streaming que ha lanzado la casa por la ventana con un diseño de producción espectacular y vinculando al cast unos nombres de campanillas, con Jason Momoa, Kyle Chandle o Chris O’Down dando réplica, a las órdenes de Francis Lawrence, a una desconocida pero eficiente Marlow Barkley.
Lawrence,
consagrado en este género gracias a su aportación a la saga de Los juegos del hambre (a la que va a
regresar en breve) podía haber aceptado El país de los sueños para olvidar el
regusto amargo que supuso su Gorrión Rojo,
pero tampoco es que estemos ante un gran trabajo de realización, siendo
perezoso en muchos momentos y no sabiendo esquivar las limitaciones (que las
hay, y se nota) de presupuesto para reflejar en pantalla la ambición que
propone el guion.
Quizá
con un poco más de mimo la historia habría funcionado muy bien como metáfora
sobre la pérdida y el dolor que supone llegar a aceptar la muerte de un ser
querido (algo de lo que hablaba, mucho mejor, El teléfono del señor Harrigan), pero las buenas intenciones se
pierden entre los derroteros de un correcalles onírico que toma demasiadas
cosas prestadas al Origen de Nolan o
incluso a los mundos del Dr. Stranger
de Derrickson o Raimi. Hay omentos en los que parece que la película va a
brillar con luz propia, aspirando a recuperar el tono del Tim Burton de sus primero
años (incluso con un efímero toque daliniano), pero todo es un espejismo, como
ese Flip al que da vida Momoa que parece pedir a gritos la presencia de Jonnhy
Deep.
Quizá,
apostando más por la profundad sentimental, por la diversión más desenfrenada y
con un poco más de dinero (o imaginación), la cosa podría haber lucido
francamente bien, pero la realidad es que todo queda condenado a una peliculita
algo infantiloide tan fácil de disfrutar como de olvidar a los cinco minutos.
Una
verdadera pena.
Valoración:
Cinco sobre diez.
domingo, 31 de diciembre de 2017
LA QUE SE NOS VIENE ENCIMA EN EL 2018
Como es natural, las fechas ahora indicadas cambiarán con el paso de los meses, incluso alguna podría caerse y sumergirse en el abismo de los estrenos perdidos. Aún así, sirva este breve repaso para saber casi todo lo interesante que se nos viene encima en lo que queda de invierno y algunas pinceladas sobre los aparentes peliculones para el resto del año.
Seguimos con enero, y tras el retorno a la normalidad, el olvido de los propósitos de año nuevo y las dietas contra los excesos navideños, podremos disfrutar de propuestas tan interesantes como Tres anuncios en las afueras, con una Frances McDormand espléndida, El instante más oscuro nos ofrecerá un nuevo punto de vista a la figura de Churchill, El Corredor del laberinto: la cura mortal cerrará definitivamente la saga y podremos disfrutar del Spielberg más serio y formal con Los archivos del Pentágono. Sera el mes, por cierto, en que sabremos las nominaciones de los Oscar.
En febrero, tras los globos de Oro y a la espera de la ceremonia de unos Oscar que, esperemos, serán menos accidentados que los del año pasado, llegará por fin la alabada fábula de Guillermo del Toro: La forma del agua. En las cercanías de San Valentín sufriremos otra nueva entrega de sadomasoquismo light con Cincuenta sombras liberadas (menos mal que es la última) y una semana más tarde, como para compensar a los sufridos novios, la primera Marvel del año: Black Panther. Completan el mes Todo el dinero del mundo, esa película de Ridley Scott que se ha hecho tan popular antes de su estreno por la eliminación digital de toda la participación del odiado Kevin Spacey y sus sustitución por Christopher Plummer, y Aniquilación, una locura visual que junta al director de Ex-Machina con Natalie Portman y cuyo estreno peligró (estuvo a punto de recaer en Netflix) porque decían que era una ciencia ficción demasiado intelectual para el público medio (sig!).
En marzo llegará la ora del lucimiento de Jennifer Lawrence y su Gorrión rojo en una película que, a priori, recuerda a una fascinante convinación entre la Viuda Negra de Scarlett Johanson y la Atomic Blonde de Charlize Theron. Pero no será la única heroína del mes, pues podremos descubrir si Alicia Wikander es digna sucesora de Angelina Jolie adaptando a Lara Croft en Tomb Raider. El toque futurista vendrá de la mano de Pacific Rin: Resurrección, ya sin Del Toro a los mandos, y Ready Player One, el segundo Spielberg de este año.
Más superhéroes para marzo. Será el turno del regreso de Deadpool, esta vez con Cable como compañero de juegos. Y, además, se romperá la tradición del estreno Star Wars navideño, ya que se adelanta a este mes la precuela que nos mostrará los orígenes del contrabandista más famoso de la galaxia en Solo.
Más superhéroes, que esto no para. En junio, con los primeros calores, llega otra secuela, esta vez animada: Los Increíbles 2. No será un mes muy original, desde luego, pues competirá con Ocean’s eight, la versión femenina de Ocean’s Eleven, y con la secuela de Jurasic Word, esta vez con el título de Jurasic World: el Reino Caído. ¿O es una quinta entrega? Como sea, la mano de Bayona seguro que se notará y es, para mí, sinónimo de garantía.
Con el sofoco de las playas y las vacaciones nos saltamos un poco el tema de los superhéroes. Este año agosto se verá invadido por depredadores atroces: The Predator es la propuesta de Shane Black para revitalizar la saga y Meg adapta la novela homónima de Steve Alten con Jason Statham partiéndose la cara contra un megalodon carcharodon prehistórico, mientras que en septiembre será turno de ver a Denzel Washington enfundándose de nuevo en las pieles de The Equalizer.
Pero si echabais de menos a los tipos con capa no sufráis, que esto ya no para. En octubre Sony nos mostrará su aportación al universo Spiderman sin Spiderman (sí, es algo complicado, mejor no preguntéis) con Venom. Y en noviembre la Fox apostará por X-Men: Dark Phoenix. Como competencia directa estará Los crímenes de Grindelwarld, la secuela de Animales fantásticos y dónde encontrarlos.miércoles, 16 de febrero de 2022
Cine: AGENTES 355
Aunque tiene una carrera más o menos aceptable como guionista, en especial en la saga de los X-men (aunque las suyas no son precisamente las mejores), los méritos de Simon Kinberg como realizador son ya más dudosos, pues su principal y más importante trabajo tras las cámaras ha sido X-men: Fénix Oscura y ya sabemos todos como acabó la cosa. De tener la responsabilidad y el privilegio de cerrar de manera definitiva la franquicia de mutantes de la Fox a realizar la peor película de la saga con diferencia, aunque hay quien podría justificarlo debido a presiones externas a causa de la compra de Disney, que hizo que todos los proyectos en funcionamiento se tambaleasen un poco.
Sea
como sea, Agentes 355 era una
oportunidad única para demostrar sus dotes como director, pero no estoy muy
seguro de poder asegurar que lo haya conseguido.
Agentes 355 está dentro e la corriente de películas de espionaje
protagonizadas por mujeres, aprovechando el tirón (más social que comercial) de
títulos como Atómica, Gorrión Rojo o Viuda Negra, con la salvedad de que esta ocasión no hay una única
protagonista, sino que las Agentes 355 a las que hace referencia el título (que
en realidad es un guiño a una hipotética mujer espía del bando de los patriotas
durante la Revolución Americana) son un grupo más variado que un anuncio de Benetton,
por lo que el recuerdo de unos Ángeles de Charlie de baratillo es inevitable.
No
quiero que parezca que destaco la presencia femenina como algo negativo, ni
mucho menos (de hecho, disfruté mucho de dos de las tres películas antes
mencionadas), pero de nuevo se cae en los errores de querer potenciar un
feminismo mal entendido que en lugar de dignificar a la mujer se limita, como
ya se hiciera en otra película fallida como Aves de Presa, a convertir en villano a prácticamente todo personaje masculino
que se pasee por aquí.
Detalles
aparte, la película resulta un buen entretenimiento, demasiado liviano, quizá,
apoyándose en el villano tópico que piensa que una tercera guerra mundial le va
a ser provechoso de alguna manera y creando un arma definitiva (otra más) que a
la postre no es más que un macguffin
para mover la trama de un país a otro.
Lo
más llamativo de Agentes 355 es su
reparto, donde frente a nombres como Sebastian Stan o Edgar Ramirez, nos
encontramos con la presencia internacional de Penélope Cruz, Lupita Nyong’o,
Diane Kruger, Bingbing Fan y, sobre todo Jessica Chastain, quien se supone que
fue la que tuvo la ocurrencia de
esta película en complicidad con el director cuando finiquitaban a los
mutantes. Y si en aquella Dark Phoenix
la Chastain quedaba completamente desaprovechada, lo mismo puede decirse de
este nuevo caso, donde no se aprovecha el talento de ninguna de las actrices y
su presencia parece más un reclamo de cara a la taquilla que un intento por
cohesionar un reparto internacional de campanillas al servicio de la historia.
La
película funciona como vehículo de acción, pero Kinberg parece empeñado en
sabotearla con unos movimientos de cámara torpes que impide disfrutar de las
escenas de acción como se merece, consiguiendo que lo que tendría que haber
sido un gran espectáculo de acción se convierta en una película más del montón,
banalizando sus posibilidades y dotando a una superproducción de na factura
final más cercana al cine de videoclub de épocas pretéritas que a un gran
estreno a tener en cuenta.
Una
lástima, pues las expectativas eran buenas, pero parece que una vez más se ha
dejado el barco en las manos equivocadas y, pese a lo bonito del viaje, el
naufragio parece inevitable.
Valoración:
Seis sobre diez.



