domingo, 5 de octubre de 2014

SITGES 2014. GALA INAUGURAL: REC 4

Llegó el gran día. Al fin llegó el momento de regresar a Sitges, ese bonito pueblo donde el año pasado me acerqué por primera vez al Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya donde me dejé devorar por las hordas sedientas de sangre de la Zombie Walk y disfruté de algunos adelantos de temporada de las series televisivas más esperadas.
Este año, tal y como prometí, la cobertura será muy diferente, abarcando un buen puñado de títulos importantes (aunque el calendario me obligará a prescindir de otros muy deseados) aun a riesgo de pasar más horas de las aconsejables sin pegar ojo. Pero ya se sabe que no se puede tener todo en la vida, ¿no?
Comienza la jornada con un agradable paseo por las calles de Sitges, todavía a medio decorar, haciendo los primeros gastos en los puestos ambulantes de la calle de Port Alegre, frente a la Playa de Sant Sebastià. 
También es buen momento para disfrutar de algunas exposiciones interesantes, como la del artista Carles Ganya y sus representaciones en grafito sobre madera de diversas escenas de cine fantástico, ofrecida en el Palau Maricel (por desgracia un retraso en las ruedas de prensa me obligan a pasar fugazmente por la retrospectiva sobre la saga REC en la Casa Bacardí, pero, como diría Schwarzie: “Volveré”) e incluso entablar interesantes conversaciones con miembros de la GAC que auguran un abanico de posibilidades para futuros proyectos.
Sin tiempo que perder hay que dirigirse a las inmediaciones del hotel Melià, donde mientras espero la llegada de los primeros VIP’s puedo entretenerme con la pequeña muestra de merchandising de la FNAC o de hacer un poco el canelo en video gracias al stand de Movistar.
Al fin llegan las primeras caras conocidas: Rodrigo Cortés, Gabino Diego y Manuela Vellés son los primeros, pero la organización no facilita que se pueda acceder (fotográficamente hablando) demasiado a ellos si no se es acreditado de prensa, por lo que dejo pasar al resto de celebrities y de centro en entrar cuanto antes al Auditorio. La gran estrella de la saga, manuela Velasco, se muestra algo más accesible.
Y por fin empieza la gala. Tras alguna entrega de premios algo cansina, un homenaje a los desaparecidos en el mundo del cine en este último año (especialmente emotiva con los aplausos recordando nombres como Robin Williams, Harold Ramis, Álex Angulo, James Gandolfini  o Philip Seymour Hoffman) y unas palabras del director del festival, Ángel Sala, que se pueden resumir en reivindicar el sentido cultural del cine, se da paso a los dos platos fuertes de la fiesta: el director Roland Emmerich y Franco Nero.
Gas natural Fenosa está apostando fuerte últimamente por el cine, patrocinando la mejora de diversas salas de cine y produciendo ahora una serie de cortometrajes con la excusa del ahorro energético como telón de fondo. Rodrigo Cortés es el guionista y realizador de uno de ellos, 1:58, y antes de verlo en pantalla aparece por el escenario para saludar, acompañado de los protagonistas del mismo, Manuela Vellés y Gabino Diego (quien solo pone voz). La proyección revela que Cortés sigue en pleno estado de forma con una historia impactante, aterradora y divertida a la vez, pero que funciona más a nivel visual que narrativo, con un desenlace algo desangelado en proporción a las expectativas creadas.
Y ahora sí, es hora de ver a uno de los fijos del festival: Jaume Balagueró, que escudado en Manuela Velasco, Paco Manzanero, Ismael Fritschi y varios productores, hcieron una presentación simpática y cómplice de su película, confirmando que con ella se cerraba definitivamente el círculo y, por extensión, la saga.
No soy un experto en visionados del festival, e imagino que los pases generales serán más animados que los pertenecientes a estas galas, donde la presencia de personalidades puede enfriar un poco el ambiente, pero los aplausos en diversos momentos del film no fueron tan extensos como cabría esperar, lo que me invita a pensar que quizá el film no haya estado a la altura de lo esperado por muchos.
Aunque debido a la proximidad del estreno haré una crónica más exhaustiva en su momento, quiero adelantar que me pareció un buen broche de oro a la saga. Menos aterradora que la primera y con un humor más sutil que la tercera (para mí las mejores de la cuatrilogía), Balagueró combina en su trabajo en solitario lo mejor de todas ellas, ofreciendo suficientes guiños para que, pese a alejarse de la angustia de la cámara en mano, se mantenga coherencia con el film, respetando la sensación de claustrofobia y otorgando más coralidad al argumento.
Más adrenalítica que aterradora (que también), REC 4: Apocalipsis supera en ambición a sus predecesoras, y quizá eso perjudique en ciertos momentos al film, más cuando Balagueró no tiene el virtuosismo necesario para determinadas escenas de acción, mientras que los fans más fieles al título, entre los que me incluyo, puedan echar en falta más respuestas sobre la Niña Medeiros (hubo un tiempo en que se rumoreo que esta REC 4 iba a ser una precuela) o un despiporre zombie por las calles de Barcelona como el indicativo “Apocalipsis” podría sugerir.
Aplaudo y defenderé esta película hasta el final, pero si algún día se organiza una recogida de firmas para convencer a Balagueró y Plaza (tanto monta, monta tanto) para volver a su mundo de pesadilla con una hipotética REC 5 yo seré el primero en apuntarme.
Y con esta proyección concluye la gala y mi primera toma de contacto con el festival. El próximo viernes empezará la (para mi) auténtica locura, y aquí me tendréis para explicároslo.





No hay comentarios:

Publicar un comentario