Se
estrena con algo de retraso en nuestro país Wonder Woman, después de que nos haya llegado un aluvión de críticas maravillosas
y que haya arrasado en taquilla.
Decían de ella que era la mejor película del
universo DC y eso estaba provocando un hype desproporcionado que empezaba a
olerme a chamusquina. Cierto es que la heroína interpretada por Gal Gadot ya
fue lo que más me gustó de Batman V. Superman: el amanecer de la justicia, pero tras los primeros trailers (de
esta Wonder Woman y de La liga de la Justicia) me daba la
impresión de que todo lo que tenían que decir sobre ella en Warner era repetir
un par de posturitas y punto.
Una
vez vista, lo mismo que nunca entendí las críticas atroces a las mediocres
(pero no horribles) Batman V. Superman
y Escuadrón Suicida, tampoco entiendo
las alabanzas que ha recibido esta. Sí, es la mejor película del Universo CD,
pero no es que el listón estuviera muy alto. Y sí es verdad que el trabajo de
Patty Jenkins tras las cámaras es muy notable no todo son virtudes , ni mucho
menos.
Si
la analizamos como simple entretenimiento, la película funciona bastante bien,
alejada de esas cargas de profundidad aparentemente trascendental de las
películas de Nolan y Snyder. La trama tiene una ligereza que combina muy bien
con puntos de humor y hay un colorido y una luz en su fotografía (sobre todo en
la parte que acontece en Themyscira) que le sienta fenomenal. Ese extenso
prólogo en Isla paraíso permite conectar muy bien con los personajes (por
arquetípicas que sean las Amazonas que rodean a Diana) y la aparición de Steve
Trevor ayuda a avanzar la historia sin que se aprecie ningún escollo en el
cambio de ritmo, gracias en parte a la magnífica química que comparten Gal
Gadot y Chris Pine.


Al
menos, hay que reconocerle a Gal Gadot que, pese a las dudas iniciales, ha
sabido hacerse con el personaje. A diferencia de su trabajo en Fast&Furious, aquí logra ser algo
más que una cara bonita y refleja a la perfección esa mezcla entre ingenuidad,
inocencia y poder absoluto que se le supone al personaje. También Pine está a
muy buen nivel, aunque acostumbrado a películas de gran presupuesto tras
encarnar por tres veces (hasta ahora) a James T. Kirk en Star Trek, tampoco es que sea ninguna sorpresa. Y no tengo queja de
Robin Wright o Connie Nielsen, aunque sí me parece que David Thewlis está muy
sobreactuado y Danny Huston y Elena Anaya (actores que generalmente me gustan
mucho) simplemente ni están ni se les espera.
En
fin, que sí, que esta Wonder Woman
está a la altura de su personaje, que el traje mola y a Gal Gadot le sienta de
maravilla, que las veces que se escuchan las notas de Junkie XL versionadas por
Rupert Gregson-Williams emociona, y que a la postre uno se lo llega a pasar
bien. No estupendamente bien, pero sí bien. Pero, al final, no es para tanto,
estando incluso a punto de decepcionar ante tan magnas expectativas.
Pero
ya se sabe lo que pasa con las pelis de Marvel y DC: parece que solo se pueden
amar incondicionalmente u odiarlas a muerte. ¿Sera esto también cosa de Ares?
Valoración:
Siete sobre diez.
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