Como
mencionaba en la entrada anterior, este 2016 se ha caracterizado por las muchas
decepciones que ha habido. Y es que tantas secuelas sin chispa han terminado
por cansar.

Encabezando
la lista, por supuesto, hay títulos tan ¿ilustres? Como el remake de Ben-Hur, la locura alucinógena de Dioses de Egipto o la ingenuidad de Spielberg
con Mi amigo el gigante.

También
han fracasado películas que no lo merecían, como Aliados, Marea Negra o el
reboot de Cazafantasmas, y lo que ha
pasado con Warcraft ya es de sobras
conocido. Y por ahí andan también Independence Day, Los hombres libres de Jones, Ahora me ves 2 o La leyenda de Tarzán.

-La quinta ola. Una actriz competente no es suficiente para salvar un
despropósito tan grande que ni se convertirá en saga, como se pretendía, ni
será recordada más que para echarse unas risas con sus estupideces.


-Los visitantes la lían. Sin palabras. Ya hablé de ella en su momento y no
se merece más tiempo. Basura total.
Y
esto es todo. Seguro que hay muchos más despropósitos, pero la mayoría se han
borrado de mi memoria, a Dios gracias. No he incluido algunos títulos vistos en
Sitges que nunca llegarán a las salas comerciales, pero esas juegan en otra
liga.
¿Y
vosotros? ¿Con cuál habéis sufrido más?
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