Roberto
Bubas, más conocido como Berto, es un guardafauna de la Patagonia Argentina que
se hizo célebre por su trabajo de investigación sobre las orcas por las que
mantiene una lucha activista por su defensa y protección. Además de aparecer en
diversos documentales en los que aparece nadando y comunicándose con tan
impresionantes animales, ha escrito también un libro inspirado en su
conmovedora relación con un niño autista cuya vida cambió gracias a su contacto
con dichas orcas.

Independientemente
de cómo funcione la impostada historia de amor, estamos de nuevo ante una
excelente interpretación de Maribel Verdú, que es quien lleva el peso dramático
de la película por más que el guion quiera destacar a Berto por encima de ella.
La propia actriz ha confesado que con esta historia es con la que más ha
llorado de todas las que ha filmado, y posiblemente cualquier madre pueda
entender sus palabras, pero algo no termina de funcionar en la conexión entre
los dos personajes.
Eso
sí, conviene destacar a los paisajes argentinos, hermosos acantilados al final
de tierras áridas e inhóspitas, como un personaje más de la historia, así como
a las propias orcas, cuyo uso de animatronics y retoques digitales no
desentonan en absoluto.
En
resumen, un drama con tintes optimistas que emociona en algunos momentos pero
que no termina de convencer.
Valoración:
Seis sobre diez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario