Mostrando entradas con la etiqueta amazon prime. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amazon prime. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de noviembre de 2022

Visto en Amazon Prime: DESAPARECIDA SIN RASTRO

Desaparecida sin rastro, dirigida por Brian Goodman, tiene un título en español tan ridículo como aburrido, que rememora a los clásicos films de sobremesa de Antena3 los domingos. Y, de hecho, de eso mismo se trataría si no contase en su epato con Jaimie Alexander  y su protagonista sea el mismísimo Gerard Butler.

De Butler uno se lo puede esperar ya todo, desde comedias románticas más o menos resultonas hasta productos de acción de testosterona masculina(como la saga Fallen) pasando por bodrios inconsistentes como aquella cosa de Geostorm, pero por desgracia para él son películas de medio pelo como esta que nos ocupa la que mejor define su carrera en los últimos años.

Desaparecida sin rastro cuenta la historia de una mujer que desaparece en una gasolinera ante la desesperación de su marido en vísperas de un proceso de separación. Pese a lo evidente del secuestro, el guion deambulará entre investigaciones torpes de la policial sospechas recaídas sobre el propio marido y, evidentemente, la decisión de este de apañárselas por su cuenta hasta hallar una especie de campamento a lo Charles Mason donde se precipita el desenlace final.

Con semejante argumento no vale la pena incidir demasiado en lo tópico de su guion, haciendo que la película nos remita a mil situaciones familiares y sin que en ningún momento haya el menor giro de guion capaz de inquietar o desconcertar lo más mínimo. Ni siquiera la limitada capacidad actoral de Butler se exprime aquí al máximo, demostrando que se trata de otro caso más de trabajo alimenticio para pagar la hipoteca más que otra cosa.

Sin embargo, hay que reconocerle también que, pese a  lo previsible que es, no aburre en ningún momento, consiguiendo, de alguna forma, enganchar al espectador y mantenerlo atento a los acontecimientos. Es poco a lo que rascar, pero suficiente para un público conformista al que nunca se pretende engañar. Es un Butler menor, y quien se espere algo diferente a lo obtenido es que andaba muy perdido.

Como reflexión final, cabe preguntarse hacia dónde va dirigido el cine actual. Sin duda esta película habría sido un fracaso total de haber pasado por cines, pero su estreno en Amazon la ha convertido en una de las propuestas más vistas en España. Es un mérito efímero, pero mérito al fin y al cabo, que nos invita a pensar en el panorama cinematográfico actual.

 

Valoración: Cinco sobre diez.

viernes, 16 de septiembre de 2022

Visto en Amazon Prime: SAMARITAN

Con la imparable ola de cine de superhéroes arrasando en taquilla, parece que todo el mundo quiere conseguir su porción del pastel, siempre que Marvel se lo permita. Para ello hay dos caminos: seguir las normas establecidas o apostar por algo diferente.

Samaritan opta por lo segundo, distanciándose de los uniformes coloridos y la épica rimbombante para presentarnos una historia del bien enfrentado al mal vista desde los suburbios, a pie de calle.

Para ello, nos presenta a un veterano basurero que oculta un pasado superheroico que pretende esconderse entre la gente y enterrar su pasado, pero una banda de matones del tres al cuarto se lo impedirán. Con tal planteamiento, ya pueden ustedes imaginar que no van a haber grandes explosiones ni combates aéreos, más cuando el espectador siente que se ha perdido la mayor parte de la historia para encontrarse ante un epílogo de algo que nunca ha existido.

Ya he dicho que la película no se apoya en los tópicos propios del género, pero ello no significa que no utilice muchos otros, siendo básicamente un film de vengador callejero de cualquier film de videoclub de los ochenta. Además, la relación entre el protagonista y un niño que vive solo con su madre recuerda mucho al de El último gran héroe, y el tono sucio y callejero de la fotografía nos remite a cosillas como Chronical. Por último, toda la gracia gira en torno a un quiero argumental que, al menos en mi caso, se ve venir desde lejos.

Con todo, la película funciona bastante bien, con un Stallone llevando casi todo el peso del film a sus espaldas (con permiso de Javon 'Wanna' Walton, todo un experto en adaptaciones comiqueras tras su paso por The Umbrella Academy y Utopia) y sacándose la espinita de poder entrar en el club de los supermachos, tras el fiasco que supuso su Juez Dreed y sus cameos en Guardianes de la Galaxia, Vol.2 o El Escuadrón Suicida (este último solo mediante su voz).

Samaritan es, pues, una película de bajo corte que se ve con ligereza, algo necesitada de más espectacularidad y, por ende, presupuesto, pero que no aburre en ningún momento y sirve como contrapartida a las propuestas más lujosas de las dos grandes compañías comiqueras. Un entretenimiento que evoca a otra época y aspira a dotar de un tono crepuscular a los nuevos dioses que nos protegen.

 

Valoración: Seis sobre diez.

martes, 23 de agosto de 2022

Visto en Amazon Prime: PAPER GIRLS

Al ver la sinopsis de Paper girls, recién estrenada (toda la temporada de golpe) en Amazon Prime, la conclusión parece fácil: unas niñas recorriendo su pueblo en bicis, en plena década de los 80’, enfrentándose a fenómenos paranormales invita a pensar en que estamos ante una réplica, en clave totalmente femenina, de Strangers things. Y aunque a primera vista pueda parecerlo, lo cierto es que las diferencias son notables, hasta el punto llegar a ser dos propuestas radicalmente diferentes.

Sin entrar en el pantanoso terreno de los spoilers, la historia nos presenta a cuatro niñas que coinciden como repartidoras de periódicos cuando se embarcan por accidente en un viaje temporal que las llevará hasta 2019. Por lo tanto, esto va de saltos en el tiempo, paradojas y guerras secretas, pero, por encima de todo, va sobre cuatro niñas en esa complicada edad en la que sus vidas comienzan a tomar un rumbo concreto.

Y es que Paper girls rehúye abusar de la nostalgia ochentera de otros productos similares para centrarse más en sus personajes, algo que puede resultar en que el arranque de la misma se le antoje demasiado lento a algún espectador, pero lo cierto es que consigue que nos encariñemos con las protagonistas (perfecto trabajo de casting) desde el primer momento, resultando ser un análisis sobre el paso de la infancia a la madurez mucho más inteligente de lo habitual. La gracia aquí no es que se descubren a sí mismas de manera natural, sino enfrentándose a sus propios futuros, lo que les obligará a aceptar verdades sobre las que no están preparadas, y así lidiar con temas más o menos mundanos, como la primera menstruación, a otros mucho más importantes, como el abandono familiar, el miedo al fracaso o incluso la muerte.

Pero no os asustéis, no estoy diciendo que por ello se deje de lado la parte más fantástica de la trama. Solo que la combinación entre ambas es muy orgánica, consiguiendo así que los personajes importen y tengan una personalidad brillante.

En resumen, una propuesta muy estimulante, con personajes que se dejan querer incluso en sus momentos más odiosos,  un enrevesado juego de bucles temporales que invita a esperar con ganas una segunda temporada y una fidelidad respetuosa con respecto al comic que adapta.

sábado, 6 de agosto de 2022

Visto en Amazon Prime: SCREAM

Hace algo más de 25 años, Wes Craven se reinventó a sí mismo con Scream, una película con más comedia que terror en la que se burlaba de los tropos del género que él mismo había contribuido a popularizar con títulos como Pesadilla en Elm Street.

Uno de los secretos del éxito del film era el metalenguaje que se usaba para desgranar esos tópicos, algo que ha ido perdiendo fuelle en sus continuaciones, hasta el punto de que la cuarta entrega iba a ser la última, siguiendo la saga en formato televisivo, habiéndose convertido, a la postre, en aquello que precisamente parodiaba.

Esta nueva Scream tiene a James Vanderbilt (capaz de lo mejor y lo peor) formando un guion que hasta ahora había estado en las manos de Kevin Williamson, mientras que Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett (responsables de la entretenida Noche de bodas) sustituyen a Wes Craven (a quien va dedicado el film) en la silla de director, estando los tres implicados en una inminente sexta entrega.

La película recupera el clásico juego de mezclar un nuevo elenco de protagonistas sin renunciar a la presencia de los veteranos, algo que ya se ha hecho en franquicias de otro calado, como Terminator o Star Wars, algo que sirve como base de este nuevo ejercicio de autor referencias meta cinematográficas que inventa el concepto de «recuela» y consigue, sin dejar de ser más de lo mismo, ser sumamente divertida y entretenida.

Ghost face ha vuelto, y lo hace con tal contundencia que bien se merece el derecho de esa sexta entrega, consiguiendo incluso que se le perdonen algunos deslices como personajes tiroteados que sobreviven sin un rasguño y cosas así.

Wes Craven se nos ha ido, pero, con Scream y la inspiración que la cuarta temporada de Strangers Things ha encontrado en su Pesadilla en Elm Street, su espíritu sigue muy vivo.

 

Valoración: Siete sobre diez.

viernes, 22 de julio de 2022

Visto en Amazon Prime: THE BOYS, T3

Con algo de retraso he podido terminar ya la tercera temporada de The Boys y debo reconocer que el resultado ha sido más que satisfactorio. Tras una temporada dos que me resultó algo más plana (quizá por haberme recuperado ya de la bofetada que supuso su primera temporada), quizá más pendiente de provocar que de narrar (algo que se está convirtiendo en una preocupante moda viendo el éxito de cosillas como El Pacificador), en esta nueva tanda de episodios la serie de Amazon Prime levanta el vuelo y consigue que la pugna entre Patriota y Carnicero sea más electrificante que nunca, aunque para ello se deba pagar el peaje de ver poco en acción al resto de Los Siete, alguno de los cuales apenas luce en pantalla.

Ello no significa que la serie haya dejado de lado su vertiente coral, habiendo subtramas interesantes para cada uno de los protagonistas, estén en el bando que estén, pero se apuesta casi más por su faceta humana que por la superheróica (y es que en algún sitio hay que recortar gastos), y eso siempre se echa en falta en una serie de estas características.

De todas formas, tampoco es una temporada perfecta, ya que se siente como que se ha perdido el rumbo con algún personaje que nunca han sabido tratar bien (estoy pensando, por ejemplo, en Negro Oscuro) o el hecho e que, pese a todo lo que sucede en esta temporada, al final las cosas queden más o menos como estaban, necesitando la serie, quizá, de alguna baja significativa en el bando de «los buenos» para poder sentir de verdad el peligro y la presión a la que están sometidos.

Puede que, en el fondo, las virtudes y los problemas de esta serie radiquen en lo mismo: la provocación. Es tanto el afán de ir más allá de lo que nadie se ha atrevido nunca que se pierde por el camino el resto de virtudes. El ejemplo más claro de ello es el capítulo clave de esta temporada, Herorgasm, el más publicitado de toda la temporada y que provocó que la semana de su emisión fuese el centro de todas las conversaciones, provocando, por el contrario, que el clímax final de la serie quedase opacado. Además, el episodio en cuestión es, posiblemente, el mejor de la temporada, pero no por lo que se presuponía. Al final, la fiesta sexual de los superhéroes tampoco ha sido para tanto y ha dejado en un segundo plano a la mejor pelea de la temporada, ese brutal enfrentamiento entre Carnicero, Patriota y Soldier Boy al que no iguala ni siquiera el del clímax final. Es un caso claro de cuando los árboles no permiten ver el bosque.

Como sea, si se entra en el juego y se acepta las salvajadas de The Boys, la propuesta sigue siendo muy divertida y gamberra, sangrienta hasta el ridículo y traspasando límites a los que Marvel y DC no van a llegar nunca, lo cual no es por definición algo necesario.

Habrá cuarta temporada, y estaremos aquí para disfrutarla, pero ¡ojo!, pues si bien esta es superior a la segunda, no estoy muy seguro de cuanto se pueda seguir estirando la cosa. En los comics, al menos, el impacto decayó pronto. Ya veremos lo que sucede con la serie…

viernes, 15 de julio de 2022

Visto en Amazon Prime: LA LISTA FINAL

Mientras realiza una breve pero interesante aparición en Thor: love and thunder, con Jurassic World: Dominion aún en el recuerdo  y a la espera del estreno de la esperadísima Guardianes de la Galaxia, vol. 3 que ya ha finalizado su rodaje, y entre polémicas y meteduras de pata en las redes, Chris Pratt aún ha tenido tiempo de convertirse en el actor mejor pagado por una serie de televisión y ser el reclamo principal de la apuesta más fuerte de Amazon Prime (mientras llegue el turno de su Señor de los Anillos) para esta temporada.

La lista final es la historia de un comando de Navy Seals que es emboscado en una misión en Siria donde sólo sobre vive James Reece, el personaje interpretado por Pratt. A su regreso a los Estados Unidos, una serie de discordancias entre sus recuerdos y los informes oficiales invitan a pensar que la mente puede estar jugándole una mala pasada y cuando su familia es violentamente asesinada él parecerá el principal sospechoso.

Llegados a este punto, la serie parecía ser un complicado juego de esquizofrenia y falsas verdades, arrastrando al espectador entre la realidad y la ficción y teniendo en Reece a un narrador poco fiable, pero enseguida rechazan la carta del suspense para mostrar las verdaderas intenciones de la propuesta, que no son otras que la de conformar una historia de venganza que pretende aunar, sin demasiado éxito, los laberintos burocráticos del sistema americano, con intrigas que parecen sacadas de una novela de Tom Clacy, con el cine de Charles Bronson que queda ya algo anejo. Así, Pratt, sin el menor rastro del sentido del humor que lo acompaña en sus personajes habituales, se convierte en una especie de Rambo con unas dotes detectivescas nada sutiles, que irá dejando un reguero de sangre en su camino a descubrir la verdad que se oculta tras sus problemas de memoria y la muerte de sus seres queridos mientras tacha, como si de la Uma Thurman de Kill Bill se tratase, objetivos de su lista negra.

La serie tiene no pocas virtudes, como una buena dirección (siguiendo el camino marcado por Antoine Fuqua en el primer episodio) y una reunión de actores bastante reconocibles, como Taylor Kitsch, Constance Wu, Riley Keough, Jeanne Tipplehorm o Jai Courtney o una acción in crescendo, pero también muchos peros, entre los que se encuentra un alargamiento excesivo de su trama, quizá más válida para una película que para una serie de ocho capítulos. Así, el cambio de tono del primer tercio de la serie respecto al final hace que se plantee como algo aburrido y el resultado final se intuye demasiado alargado.

Parece como si, tras el buen funcionamiento de propuestas como Jack Ryan o Jack Reacher, en Amazon Prime quieran especializarse en adaptar novelas de acción con trasfondo militar (estamos ante la adaptación de la primera novela de una pentalogía escrita por Jack Carr). Lo malo es que en este caso, y sin querer entrar en polémicas políticas, la cosa tiene un ligero tufillo republicano, cosa que no debería ser mala en absoluto (allá cada uno con sus ideales) si no fuese por el peligro de que la serie pueda ensalzar el uso de las armas y la política del ojo por ojo.

Quizá el mayor valor de la serie sea la posibilidad de entablar un buen debate acerca de las decisiones morales tomadas por el protagonista y analizar si estamos ante una historia de héroes o villanos o si, de alguna manera, todos tienen algo de villanos. 

martes, 29 de marzo de 2022

Visto en Amazon Prime: AGUAS PROFUNDAS

Hacía tiempo que no sabíamos nada de Adrian Lyne, el director que tocó el cielo con Nueve semanas y media pero que tiene clásicos como Flashdance, Atracción fatal, Una proposición indecente o Lolita. Concretamente veinte años han pasado desde su último trabajo, Infiel, y tras ver (o mejor dicho, soportar) Aguas profundas, pocos me parecen…

No sé si este trabajo sea el capricho de un señor que se aburre en su jubilación o cuál ha sido la cadena de sucesos que ha provocado tan soporífero proyecto, pero poco hay que salvar de esta película, más allá que el tono sombrío de Ben Affleck y la ambigua relación matrimonial con Ana de Armas invitan a revisionar la magnífica Perdida, de David Fincher, a la que por un momento parece quererse parecer pero no llega ni a la altura del betún (¿es cosa mía o estoy viendo muchas referencias a Fincher últimamente?).

El caso es que sin haber leído la novela de Patricia Highsmith (autora de Extraños en un tren, Carol o, sobretodo, El talento de Mr. Ripley), no hay nada en el argumento de Aguas profundas que me parezca estimulante, agradeciendo, por una vez, que no haya pasado por cines y así habernos ahorrado el precio de la entrada.

Con una escena subidita de tono entre Affleck y De Armas, el currículo de Lyne y el comentado aunque breve romance real de sus protagonistas, toda la promoción parecía centrarse en las escenas de sexo del film, que ni están ni se las espera. Hay, en su atmósfera, elementos para un buen thriller, pero nadie de sus responsables ha sabido elegir bien como para llevarlos a buen puerto, resultando todo una continuación de escenas deshilachadas, plomizas y con personajes desdibujados. Puede que se pretendiese hacer una lección sobre la toxicidad masculina o el amor obsesivo, pero de ser así, no se consigue en absoluto, llegando a un desenlace en la que el espectador está ya agotado de que le tomen el pelo con situaciones incomprensibles y decisiones muy dudosas por parte de los protagonistas que provocan que el final, por mal explicado que esté, sea de agradecer.

En resumen, tan mala como se presagiaba. Un paso atrás en la impecable trayectoria que Ana de Armas estaba teniendo en Hollywood y quizá el motivo por el que Ben Affleck ha decidido centrarse más en papeles segundarios que en seguir como protagonista.

 

Valoración: Tres sobre diez.

martes, 22 de marzo de 2022

Visto en Amazon Prime: QUIERO QUE VUELVAS

Hace poco leí un interesante artículo sobre porqué debían cambiar las comedias románticas, condenadas a reciclarse en sí mismas una y otra vez, repitiendo estereotipos y tropos hasta la saciedad.

Quiero que vuelvas puede ser un ejemplo perfecto de ello, cumpliendo a rajatabla uno de los pocos esquemas diferentes que hay para este género. En este caso se trata de los amigos que creen estar enamorados de terceros sin darse cuenta hasta el final que son ellos los que están hechos el uno para el otro.

En el caso que nos ocupa, Jason Orley no se molesta en ocultar mucho sus cartas, y pese a que el título invita a pensar que la cosa va de recuperar el amor perdido en realidad uno ya puede imaginar desde la primera escena dónde va a desembocar todo. Así pues, la gracia está en cómo se lo monte Orley para mostrarnos la historia, y en ese sentido hay que reconocerle que se las apaña muy bien para conseguir que el factor cómico predomine sobre el romántico, consiguiendo que la simpleza del argumento derive en gags bastante divertidos y que funcionen muy bien,

Con un elenco de actores reconocibles pero no muy habituados a ser protagonistas (caso de Charlie Day y Jenny Slate), la película funciona muy bien, logrando evitar la desidia que podría suponer el conocer de antemano su desenlace, recuperando ese aroma de las comedias románticas de los noventa. Una película ideal para ver en pareja y pasar un buen rato con bromas tontas pero bastante blancas y la dosis justa de emotividad al final.

Eso sí, deja una reflexión en el aire: «Scott Eastwood, ¿qué estás haciendo con tu carrera?».

 

Valoración: Seis sobre diez.

domingo, 13 de febrero de 2022

Visto en Amazon Prime: SE TERMINÓ EL TIEMPO

Teniendo tan cerca la celebración del día del Amor (o eso dicen los comerciales), no es de extrañar que empiecen a proliferar los estrenos en plataformas de películas románticas con más o menos gracia.

Aunque ese producto es uno de los abanderados por Netflix, en esta ocasión toca mirar hacia Amazon Prime, que aunque anuncia Se terminó el tiempo como una película original, la realidad es que solo han conseguido la exclusividad de su distribución, ya que no hay rastro alguno de ellos en tareas de producción.

Escrita y dirigida por Elisa Amoruso, esta coproducción entre Italia y Estados Unidos es una nueva vuelta de tierca al clásico triángulo amoroso entre la chica mona, el chico malote y el novio dulce y bueno de toda la vida donde las cosas, como no puede ser de otra manera, no son lo que parecen.

Aunque tan previsible como cabría esperar, lo cierto es que el tono de intriga aporta un mínimo aliciente a la película, evitando que caiga en el empalagosamiento propio de estas producciones. Su esquema es muy sencillo, sí, pero se deja ver con interés, lamentándose sobretodo que el argumento adelante demasiado lo que se supone que es un giro final dramático que da entidad al producto.

Bella Thorne, clásica en dramas románticos de este tipo (recordemos la simpática Amor a medianoche) pero también dad al terror juvenil (la serie Scream, The Babysitter y su secuela…), es la principal cara conocida de la película, junto a su actual pareja, el también cantante Benjamin Mascolo, completando el trío el menos conocido Sebastiano Pigazzi.

Se terminó el tiempo no es nada del otro mundo, pero al menos sabe indagar un poco en la vida de sus protagonistas como para hacer que nos importen lo más mínimo, dibujándoles un punto de personalidad y carisma que es de agradecer. Con el mundo de la natación como telón de fondo, la película alterna los escarceos amorosos con las tragedias del pasado, permitiendo que entre beso y achuchón se sienta también el dolor de los protagonistas.

Puede ser una buena propuesta para pasar una tarde agradable en pareja.

 

Valoración: Seis sobre diez.

domingo, 16 de enero de 2022

Visto en Amazon Prime: INSTINTOS OCULTOS

Pese a lo llamativo de su cartel y a la premisa que se nos presenta, Instintos ocultos, de Neil Burger, es mucho menos provocadora de lo que presume. Teníamos un poco perdido a este director tras haber arrancado la malograda franquicia de Divergente, pero su regreso como autor completo (suyo es también el guion) no es que sea para lanzar cohetes, en vista de la escasa originalidad de la propuesta.

Instintos ocultos es, en su planteamiento, una amalgama de un buen puñado de historias contadas ya con anterioridad, a las que el aspecto visual no engrandece y del que solo cabe rescatar el manido trasfondo social.

La historia nos presenta un futuro en el que la Tierra se acerca a su extinción y se decide enviar una nave a un recién descubierto planeta apto para la vida humana.  El problema es que el viaje durará tres generaciones, por lo que los jóvenes tripulantes saben que seguramente no podrán ver el final de la misión. Para evitar distracciones y problemas, se les administra una droga que suprime sus instintos primarios, tales como el placer y el deseo, pero, claro, llegará el momento en que lo descubran y no les haga demasiada gracia.

Con un reparto muy joven capitaneado por Tye Sheridan (Ready player one), Fion Whitehead (Dunkerque) y Lily-Rose Depp (esta última más conocida por ser hija de Johnny Depp y Vanesa Paradis que por su carreta cinematográfica), y con Colin Farrell como líder y mentor del grupo, la película muestra a una serie de personajes demasiado volubles e irresponsables como para creerse mucho la historia (no da nunca la sensación de que, por automatizado que esté todo, sean capaces por sí mismos de hacer llegar la nave a buen puerto), amén de las continuas decisiones que toman, la mayoría aleatorias y difíciles de comprender. Por eso, y dejando de lado el desenlace del conflicto (una truco que se utilizó ya en Infinity War a modo de chiste/homenaje y que aquí es una simple imitación de un clásico de la ciencia ficción), nos queda abrazar tan solo el mensaje nada sutil que nos quiere ofrecer el señor Burger: que sin un orden y una cadena de mando se deriva en el caos, condenando así la anarquía y, quizá, incluso la libertar de derechos o el librepensamiento. No es tan radical la propuesta (no alcanza para tanto), pero lo parece. Es, en fin, una revisión de baratillo de El señor de las moscas tocada por el estilismo de Los 100.

Entretenimiento justo mucho menos reflexivo de lo que pretende.

 

Valoración: Cinco sobre diez.

jueves, 13 de enero de 2022

Visto en Amazon Prime: LA RUEDA DEL TIEMPO

Pese a que Amazon Prime es la única que consigue hacer sombra en números de suscriptores a las todopoderosas Netflix y Disney+, no está claro cuántos de estos suscriptores son asiduos habituales a la plataforma o simplemente se aprovechan de las ventajas de la suscripción a la hora de realizar las ventas on-line. Quizá ello sea la razón por la que la plataforma de streaming no ha llegado a despuntar del todo, sin grandes títulos que la representen, sobretodo porque la mayoría de sus películas originales (que a la larga resultan ser coproducciones) suelen pasarse antes por las salas del cine.

Con su ambiciosa versión de El Señor de los Anillos como la gran apuesta para cambiar las tornas, creada con unas pretensiones (que miedo me dan) de ser la nueva Juego de Tronos, La rueda del tiempo ha aparecido como una especie de aperitivo para ese mundo de espada y brujería que imaginó Tolkien, adaptando en esta ocasión las novelas de Robert Jordan.

En una serie de estas características, varios son los elementos imprescindibles, todos ellos cumplidos a la perfección en esta adaptación a cargo de  Rafe Judkins. Unos actores más que correctos (aunque es inevitable que sobresalga la magnífica Rosamund Pike, también productora), unos efectos visuales cuanto menos resultones y unos fantásticos escenarios naturales que den colorido a la historia. Y, por supuesto, el eterno relato de la lucha del bien contra el mal.

Todo eso lo tiene la serie de Amazon, pero sin embargo algo hace que no termine nunca de despegar del todo. Quizá, viendo lo que la trama tiene que ofrecer, le habría venido mejor a la adaptación una apuesta cinematográfica, más directa al grano. O, simplemente, saber desligarse de la épica tolkiniana. Y es que la sombra de El Señor de los Anillos (y en concreto de la cisión de Peter Jackson) es muy larga, y uno no puede evitar tener todo el rato la sensación de que estamos ante un episodio menor de cualquier historia secundaria de la Tierra Media. Cierto es que la confección de personajes y sus motivaciones son muy diferentes a los de la Comunidad el Anillo, aquí conformados por una bruja y un grupo de jóvenes, uno de los cuales parece estar destinado a dominar el mundo (es decir, de nuevo el juego del «elegido», misma base del Luke Skywalker de Star Wars o el Neo de Matrix), teniendo una nueva revisión del viaje del héroe de Joseph Campbell.

Por eso, pese a la brujería y las (escasas) apariciones de seres monstruosos, lo que tenemos es, una vez más, a un grupo de personajes viajando de un lado para otro, a veces juntos, a veces separados, para tratar de evitar el regreso de una amenaza oscura del pasado (otra vez el pasado parece más interesante que el presente, de nuevo los mismos pasos de la mencionada novela de Tolkien, la trilogía original de Star Wars, la leyenda de Harry Potter…). Y es que, pese a los esfuerzos de sus responsables, todo recuerda demasiado a algo ya visto con anterioridad, no siendo capaces de crear una nueva mitología lo suficientemente atractiva como para tener una entidad por sí misma.

Sí, se trata de reinventar la rueda. Y eso no es tarea sencilla.

miércoles, 12 de enero de 2022

Visto en Amazon Prime: GARCÍA Y GARCÍA

García y García es una película que se estrenó sin pena ni gloria el pasado mes de agosto pero que llega ahora, a bombo y platillo, a Amazon Prime, presentada casi como de uno de sus grandes estrenos se tratara.

En su momento, el film de Ana Murugarren fue objetivo de críticas despiadadas que la definían como un horror de película, lo cual deja en muy mal lugar el pabellón de producciones españolas de Amazon tras el esperpento de Cuidado con lo que deseas, pero a la hora de la verdad lo cierto es que no es para tanto.

Típica comedia de equívocos con trasfondo romántico como añadido, García y García es una película que no llega a lo que aspira, que es una especie de remiendo del cine esperpéntico de Fesser (ahí sí que estuvo más acertada Amazon con Historias lamentables), pues la historia parece querer evocar en muchos momentos al humor absurdo de tebeo propio de Ibáñez. No llega, digo, a tanto, pero tampoco es el despropósito que tanto se ha dicho.

En el fondo, se trata de una comedia protagonizada por José Mota y Pepe Viyuela, lo que significa que esperar maravillas de ella ya parece absurdo de por sí. Y no por poner en duda el talento de sus protagonistas, que no lo hago, sino porque no podemos encontrar ningún gran título de ellos en el mundo del cine, lo que demuestra que este no es, seguramente, el medio en el que más cómodos se encuentren.

Por eso, con unas expectativas acordes a lo propuesto, García y García cumple a la hora de hacernos sonreír con cuatro tonterías. Se trata de un humor bobo y muy simple que no busca más que hacer pasar un rato entretenido, tal y como podría hacer cualquier producto televisivo de sus protagonistas. Una película de evasión, muy ligera y facilona, que apunta bajo y, gracias a ello, acierta. Es como ir a comer a un fast food. Que si uno espera un plato de gourmet sale trasquilado, pero si tiene claro que lo que le van a ofrecer es una hamburguesa con kétchup y patatas fritas, puede disfrutar de ella.

 

Valoración: Cinco sobre diez.

lunes, 3 de enero de 2022

Visto en Amazon Prime: BEING THE RICARDOS

Estamos ya recibiendo muchos de los títulos que deben ser importantes de cara a la temporada de premios (más si contamos con los estrenos de plataformas), y Aaron Sorkin no podía faltar en el listado. Sin embargo, viendo sus últimos trabajos daba la sensación de que sus deseos de ser director han terminado por mermar su brillantez como guionista, y su último trabajo, Being the Ricardos, no hace más que confirmarlo.

No voy a hacer demasiada leña con su trabajo como realizador, ciertamente muy pobre y poco inspirado, quizá el peor de sus intentos. Y no es que el guion sea malo, pero si uno piensa en las obras maestras que Sorkin ha parido, ciertamente la decepción hace mella, siendo también inferior al de Molly’s game y, sobretodo, El juicio de los 7 de Chicago.

Sorkin se basa en la historia de Lucille Ball y Desi Arnaz para hacer una deconstrucción del Hollywood de los años 50’ para reflexionar sobre las persecuciones sociales y de los medios a raíz de la tristemente célebre Caza de brujas, las dificultades de mantener un matrimonio en medio del caos de la meca del cine y la televisión y las interioridades de una sir-com americana tan exitosa como fue I love Lucy.

Sin embargo, todo eso en el fondo importa bien poco, a raíz de cuenta de que todo el trasfondo argumental se centra en una simple anécdota que no paso a mayores. Lo que finalmente tenemos es una historia de amor y amistad narrada mediante flashbacks y (lamentables) flashforwars a los que Sorkin nunca logra tomar el ritmo de manera adecuada.

Sin entrar en debates sobre la idoneidad de la elección de Javier Bardem para dar vida a un cubano, son sus actores los que elevan el nivel de la película, pese a las capas de maquillaje que limitan a Nicole Kidman en un ridículo deseo de que la caracterización física se imponga sobre la interpretación.

Al final, lo que tenemos es una película entretenida donde lo mejor son las escenas de preparación del episodio de la serie (toda la película se centra en la semana en la que se prepara un capítulo hasta el momento del estreno), pero que deja la sensación de que un guionista como Sorkin debería saber sacarle mucho más partido.

 

Valoración: Cinco sobre diez.

lunes, 13 de diciembre de 2021

Visto en Amazon Prime: CUIDADO CON LO QUE DESEAS

Fernando Colomo es uno de esos directores que, pese a no contar con ninguna obra maestra en su haber, tiene una interesante filmografía,  repleta de buenas comedias y un buen puñado de pelis de amor (¿o quieren decir sexo?). Por eso me duele especialmente haber sufrido este despropósito de película que se mire por donde se mire no tiene por donde cogerla, ni aun abusando de la más pura buena voluntad navideña.

Cuidado con lo que deseas es una extraña y confusa adaptación de un cuento de David Marqués, una obra que no sabe muy bien si acercarse a la comedia navideña, al terror infantil o a la fantasía mágica,  pues tiene de todo un poco y pero nada con acierto.

De lo poco que se me puede justificar es de ser suficientemente honesta con sus referencias, pues si hay momentos que recuerdan a Solo en casa y en otros parece que estemos en un spin off de Padre no hay más que uno,  la propia película se encarga de reconocer sus influencias,  nombras directamente al film de Columbus y comparando a un personaje con el propio Santiago Segura.  De hecho,  en lo que más recuerda esto a un film de Segura es en la utilización de amiguetes,  en esta ocasión con nula gracia,  pues por aquí se pasean Fernando Esteso, Guillermo Montesinos, Rappel…

Seguramente, lo que más me divirtió del film fue imaginarme a Dani Rovira o a José Sacristán en sus respectivas casas y la conversación que debieron tener con sus agentes: “Oye, mira, que tengo un guion sobre unos niños que piden un deseo y de repente hay unos muñecos de nieve que cobran vida y hay demás un abuelo con poderes mágicos que sabe hablar con los perros…” y ellos: “¡Ah, pues vale”.

En fin, que como pueden ver he sentido más vergüenza ajena que otra cosa (y algo de penica por Sacristán sobre todo) por una película sin rumbo que parece una fábula navideña pero que a la hora de la verdad el hecho transcurrir en Nochebuena es totalmente irrelevante.  Como casi todo lo que platea el guion.

 

Valoración: Tres sobre diez.

lunes, 13 de septiembre de 2021

Visto en Amazon: CENICIENTA

Concebida por Jay Cannon con el frustrado deseo de ser estrenada en cines, Cenicienta no es más que una nueva versión del cuento adaptada (espiritualmente, no visualmente) a los tiempos modernos y en clave de musical.

¿Qué quiero decir con esto? Pues que pese a estar ambientada en una época de reyes majestuosos y príncipes que organizan bailes para buscar esposas, la Cenicienta de esta versión encarna a la mujer moderna, que antepone su trabajo a sus deseos de encontrar pareja, segura de sí misma, emprendedora y desafiante.

Esta es prácticamente la única diferencia con cualquier otra versión del popular cuento que se haya podido hacer, siendo su faceta musical un detalle agradable pero que tampoco deja ningún tema digno de pasar a la historia. Quizá, si el deseo de Cannon era el de modernizar la historia, no debería haberse conformado con disfrazarlo de proclama feminista y cambar el aspecto de la hada madrina, debiendo ir más allá para poder diferenciarse de la relativamente reciente versión de Kenneth Brannagh, muy superior a esta aunque solo sea por su notable aspecto visual.

Con una entregada Camila Cabello que hace todo lo posible por iluminar la pantalla con su presencia y un divertido Pierce Brosnan que sobresale como parodia burda pero también entrañable de la monarquía, poco más hay que rascar en una película que cumple pero sin saber destacar en nada, quedando en una mediocridad algo simple, cosa triste cuando hablamos de un musical con aspiraciones.

Tampoco ayuda (y esto lo digo a modo de aporte extra, que no es culpa de la película) que Amazon se “olvidara” de usar subtítulos para las canciones, obligando a sus suscriptores a no enterarse de los diálogos o tragarse el film entero subtitulado. Existe la opción de verlo todo en versión original subtitulado, pero eso ya es un debate viejo que queda para otro día.

En fin, musical más bien flojo para contar lo de siempre, con una Cenicienta más peleona pero que tampoco llega a romper tantas cadenas como se le presupone.

 

Valoración: Cinco sobre diez.

miércoles, 4 de agosto de 2021

Visto en Amazon Prime: OTRA VUELTA DE TUERCA

Otra vuelta de tuerca es una de esas películas que se situaron (para bien o para mal) en el pistoletazo de salida de la reapertura de los cines tras el confinamiento por la pandemia. Eso, irremediablemente, provocó que fuese un estreno casi invisible, y es ahora, tras su paso a Amazon, cuando puedo hablar sobre ella.

Inspirada en el relato largo (o novela corta, según el gusto de cada cual) de Henry James, resulta difícil no caer en la comparación entre la película y la magnífica serie de La maldición de Bly Manor que también tenía la obra como referente, si bien en el caso de Mike Flanagan se adaptan diversos títulos diferentes de James, siendo más un homenaje que una adaptación. La directora Floria Sigismondi se centra solo en Otra vuelta de tuerca, consiguiendo una historia más comedida, pequeña e intimista, sin la riqueza de personajes de la serie de Netflix.

En la película, todo gira alrededor de tres principales personajes, la nueva profesora y los dos niños, haciendo que el peso de toda la función recaiga en sus tres protagonistas, todas caras bien reconocibles pero que quizá no tengan la suficiente fuerza para soportar el envite. Mackenzie Davis ya había fracasado en su intento de colaborar en el relanzamiento de Terminator, Brooklynn Prince mantiene el encanto mostrado en The Florida Project pero no tiene un libreto igual de potente para poderlo lucir, y Finn Wolfhard trata, sin demasiado acierto, de desmarcarse de sus personajes en Stranger Things e It y su secuela.

Otra vuelta de tuerca funciona bastante bien como drama victoriano alrededor de la destrucción psicológica de una mujer, pero su ritmo lento y, por momentos, estancados, la hacen coquetear peligrosamente con el aburrimiento en varios momentos. No soy muy seguidor del exceso fantasmal de productos de la escuela de los Warren, pero ciertamente se echa en falta algún que otro susto más potente que nos recuerde que esto es, en el fondo, una historia de fantasmas.

Por otro lado, Sigismondi juega la carta de la doble lectura hasta unos extremos tales que el final, si bien puede ser más o menos interpretado tras una revisión profunda, no evita que quede un mal sabor de boca tras los títulos de crédito. Personalmente, soy de los que opinan que un film que te obligue a pensar es siempre algo positivo, y que no hay que poner las cosas demasiado fáciles al espectador, pero no es menos cierto que un final demasiado abierto puede acercarse demasiado a la tomadura de pelo. Que se lo digan, si no, a los detractores de Nolan.

Al final, con  lo que me quedo es con una historia que me aburre por momentos y cuya conclusión no me emocionó en absoluto, más cuando el referente cercano de Flanagan sirve, además, de spoiler de algunas situaciones, mientras que las que difieren se me antojan peor resueltas en la película. No puedo, por ello, aplaudir una película que, me temo, la mayor alegría que me ha dado es la de no haber ido a verla al cine. Eso que me he ahorrado.

 

Valoración: Tres sobre diez.

jueves, 29 de julio de 2021

Visto en Amazon Prime: JOLT

Apenas unas semanas después del estreno de La guerra del mañana, Amazon Prime presenta otra película de esas que, por aspiraciones y reparto, podría haber sido importante de haber pasado por cines.

Jolt sigue la estela de las películas de acción con mujeres como protagonistas, un subgénero que nunca termina de arrancar, evidenciando que ya desde la época de Schwarzenegger y Stallone, el cine de acción era algo casi exclusivo para hombres (otro tema son los personajes de acción femeninos, al estilo Sarah Connors o Ripley, que de esos siempre habrán).

Jolt podría verse como una vuelta de tuerca al clásico film de Jason Statham, siendo Crank, veneno en la sangre, el principal referente.

La historia del film que dirige Tanya Wexler a partir de un guion de Scott Wascha, narra la historia de Lindy, una chica que, ya desde su nacimiento, tiene graves problemas para controlar su ira. Después de varios tratamientos que no hacen más que aumentar sus problemas (y, de paso, darle algunas habilidades fuera de lo común), la única solución parece ser un botón que le produce fuertes descargas eléctricas que consiguen calmarla. Pero, cuando tras una cita empieza a vislumbrar algo de esperanza para su problema, un asesinato truncará sus ilusiones, embarcándola en una red de violencia y destrucción por conseguir su venganza.

El tema de la venganza nos lleva a pensar en una versión femenina de John Wick, aunque Jolt carece de la contundencia de aquella (más heredera de su estilo es Atómica), estando más cerca (aunque con  un tono supuestamente más realista) a la Lucy de Luc Besson.

Kate Beckinsale (a la que teníamos un poco perdida desde el último Underworld) es la estrella absoluta de la función, pese a contar con algún secundario de lujo para dar lustre a la cosa (hablo de Stanley Tucci o Bobby Cannavale -no voy a mencionar a cierta actriz que nombran mucho en ciertas reseñas pues considero que forma parte de la sorpresa final-), aunque al otro lado de la balanza está ese Jai Courtney que por algún motivo en Hollywood siguen contratando pese a dedicarse a ir arruinando franquicias (Jungla de Cristal, Terminator, DCEU). La actriz está acostumbrada a soportar con el peso de una película y sale bastante bien parada del intento, pese a que se abusa de secuencias oscuras en muchas peleas para disimular el uso de una doble.

Al final, el problema del film es más o menos el mismo que comentaba al respecto de Disomnia: tras un buen planteamiento y algunas escenas destacables, la película recurre a un terreno demasiado conocido como para que disfrutemos de la película en exceso. No hay nada que destaque en exceso o que vaya a provocar que nos quedemos con el recuerdo del film en nuestra memoria, por más que las intenciones parecen ser iniciar una nueva franquicia.

Como sea, el film entretiene sin más y sirve como pasatiempo sin demasiadas pretensiones.

 

Valoración: Seis sobre diez.

Visto en Amazon Prime: ÚLTIMAS NOTICIAS EN YUBA COUNTY

Tate Taylor es un director que comenzó con pequeñas películas con un humor bastante gamberro pero que tras el éxito de Criadas y señoras cambió bastante de registro, volviéndose más oscuro pero previsible. Títulos como La chica del tren, El sótano de Ma o Ava lo convertían en un director taquillero pero sin una personalidad especialmente llamativa.

Últimas noticias en Yuba County lo devuelven a sus orígenes, con una comedia muy negra que parece heredera del estilo de los Hermanos Coen o Martin McDonagh, y que recuerda en espíritu a otra de esas comedias que sirven de fondo de armario a Amazon Prime como fue la interesante Care a lot.

Sue, a la que interpreta la siempre excepcional Allison Janney, es una mujer que se siente poco valorada, casi un ser invisible para sus vecinos o compañeros de trabajo, cuya vida toca fondo cuando descubre que su marido le es infiel. Tras la muerte de este, Sue ve la oportunidad de conseguir el reconocimiento deseado fingiendo que su marido ha desaparecido y convirtiéndose en la protagonista de programas basura de televisión que escarban en las miserias de los demás con la excusa de ayudar a encontrar a personas desaparecidas.

Este podría ser un simpático melodrama desnudando la carroña televisiva  sin más (una Perdida del tres al cuarto) si no fuese porque el susodicho marido estaba metido en asuntos turbios, lo cual dará un giro inesperado hacia una trama criminal tan exagerada como grotesca. Y entiéndase esto como algo positivo, ojo.

Así, Últimas noticias en Yuba County trata también sobre como una pequeña y hasta cierto punto inocente mentira puede llegar a complicarse, llevando a la protagonista hacia un camino de no retorno y dejando un reguero de cadáveres a su paso.

El absurdo del film, plagado de personajes interesantes pero con un deje de estupidez que impide que sintamos un amor desmesurado por ellos, propicia un montón de situaciones desternillantes, nada amables, con un nivel de gore tan desmedido como adecuado, en una propuesta que, a la fin, poco tiene de amable y sí de corrosiva y gamberra.

Un reparto muy interesante con nombres como Mila Kunis, Awkwafina, Ellen Barkin, Matthew Modine, Jimmi Simpson, Juliette Lewis o Clifton Collins Jr. terminan por convertir la película en una de las propuestas más interesantes para ver en streaming actualmente.

 

Valoración: Siete sobre diez.

martes, 13 de julio de 2021

Visto en Amazon Prime: LA GUERRA DEL MAÑANA

Nacida como gran superproducción y condenada por la cobardía de Paramount a ser fondo de armario de Amazon (pese a que la han promocionado a bombo y platillo todavía no está la plataforma a la altura de Netflix o Disney+), La guerra del mañana es una muy interesante vuelta de tuerca al tema de las invasiones alienígenas a la tierra, al estilo de Independence day, La guerra de los mundos o Al filo del mañana. La salvedad es que, como si de Terminator se tratase, la guerra se va a producir en el futuro, y los viajeros en el tiempo de esta peli en lugar de ir al pasado a tratar de anticiparse a los problemas (cosa que de entrada me parecería mucho más coherente, aunque daría pie a un peñazo de película) lo que hacen es viajar a ese futuro tan negro más como carnaza que con verdaderas esperanzas de salvarlo.

El viajero del tiempo estrella de la función es Chris Pratt, mucho más comedido de lo habitual (quizá en un deseo de ofrecer un registro diferente al de Guardianes de la Galaxia o Jurassic World), que pasa de ser un fracasado sumido en la mediocridad a aspirante a salvador del mundo, como si se quisiera fusionar alegremente al George Bailey de ¡Qué bello es vivir! con John Connor.

Y es que, aparte de la espectacularidad del film, que tras un arranque algo plomizo contiene impactantes secuencias de acción sin escatimar en ofrecernos generosos vistazos de los aguerridos alienígenas, La guerra del mañana pretende ahondar en el tema de la importancia de la familia, un poco como en Un lugar tranquilo, en un relato que tendrá consecuencias para tres generaciones. No quiero decir más de la cuenta por si alguien me acusa de hacer algún spoiler, pero tampoco es que la deriva de los acontecimientos en este sentido sea ninguna sorpresa, y es fácil adivinar de antemano por donde van a ir los tiros.

Junto a Pratt, tenemos un elenco interesante en el que destacan  Yvonne Strahovski y J.K. Simmons, que consiguen crear un vínculo de empatía bastante interesante. Sí, el protagonista al que da vida Pratt termina siendo un luchador nato, pero una de las gracias del film es la de enviar a esa guerra futura a cuarentones fondones que igual podría ser nuestro vecino o incluso nosotros mismos.

En resumen, y a la espera de la ya anunciada secuela, La guerra del mañana es un entretenimiento de calidad, algo absurda en su premisa y que no teme abrazar el ridículo alrededor del tema de las paradojas temporales, pero que funciona como el blockbuster que quería y no le han dejado ser.

 

Valoración: Siete sobre diez.

sábado, 22 de mayo de 2021

Visto en Amazon Prime: I CARE A LOT

Una vez más nos encontramos con un nuevo ejemplo de buena película que la pandemia nos ha privado de ver en pantalla grande. No es que I care a lot sea esplendida, pero el simple hecho de contar con Rosamund Pike como protagonista (flamante ganadora del Globo de Oro) ya obliga a su visionado, más si además ronda por ahí el siempre atrayente Peter Dinklage.

Dirigida por J Blakeson, cuyo máximo referente es la decepcionante La quinta ola, la película respira un cierto aire a thriller mordaz y de un humor muy negro que me recuerda en algo al estilo de Martin McDonagh, en especial a Escondidos en Brujas o Siete psicópatas. Por descontado, Blakeson no está a la altura, pero por intenciones que no sea.

La película cuenta la historia de Marla Grayson que junto a Fran (Eiza González) dirige una empresa de tutelaje para gente mayor desamparada que, en realidad, es una forma elegante y «casi» legal de hacer estafas a gran nivel. Hasta que se encuentra con una víctima (la gloriosa Dianne Weist) que se convierte en la horma en su zapato.

A partir de aquí tenemos un duelo de poder entre las dos féminas (la segunda amparada por su hijo Roman, líder de una banda mafiosa) que las lleva al límite en un correcalles en ocasiones grotescos pero siempre divertidos.

La película, convenientemente contenida en su gamberrismo, es un tête-à-tête entre Pike y Dinklage en el que la maña y la fuerza deben ponerse a prueba constantemente.

Cierto es que puede apreciarse un punto de moralina en su desenlace, como si Blakeson (también guionista) tuviese miedo, después de la sarta de barbaridades propuestas, ofender a alguien, pero no es más que una elección que tampoco desentona demasiado ni debe desmerecer el film. Puestos a criticar, se le puede acusar de no tomarse nunca en serio a sí misma, resultando inverosímil en demasiadas ocasiones, pero intuyo que a eso precisamente quieren jugar sus autores, y como tal, me apunto al carro.

En fin, una de esas películas que te dejan con un buen sabor de boca, disfrutable durante su enmarañado visionado y que quizá pueda llegar a estremecer a quien tenga familiares en edad de tutelar cerca.

 

Valoración: Siete sobre diez.