Se acaba el año. Nos quedamos sin tiempo para más. Lo que se ha visto es lo que se ha visto y la próxima película corresponderá ya al 2019, así que es el mejor momento para echar la vista atrás y reflexionar sobre lo que se ha podido disfrutar (o no) en las pantallas estos últimos doce meses.

Con todo, creo que no ha sido un año de grandes sorpresas, salvo quizá la millonada que hizo Black Panther y el descalabro de Han Solo, por lo que no creo que mi lista personal escandalice demasiado.
Además, como siempre sucede en este país, las producciones de supuesta calidad se suelen estrenar con cierto retraso, así que es inevitable encontrarse en los mejores puestos películas que apenas recordamos ya que datan del 2017.
Bien, sin más dilación, este es, sin ningún orden específico, mi Top ten de lo mejor del año:
- Tres anuncios en las afueras: Porque me sigue emocionando la hábil mezcla entre drama y humor.
- Vengadores: Infinity War: Porque es una película condenada a formar parte de la historia.
- Un lugar tranquilo: Porque asusta y emociona por igual.
- Mission impossible: Fallout: Porque es pura dinamita.
- Hereditary: Porque es terror puro completamente imprevisible.
- Petra: Porque Bárbara Lennie transmite mejor que nadie.
- Quién te cantará: Porque su historia cala hondo.
- Bumblebee: Porque consigue que una franquicia muerta logre emocionar.
- Roma: Porque es pura poesía.
- Spider-man: un nuevo Universo: Porque rompe esquemas y es divertidísima e inteligente.

Para no pecar de cruel, he decidido reducir la lista de las peores en cinco. Este es mi veredicto:
Además, me gustaría destacar alguna otra que sin ser necesariamente mala sí me ha supuesto, por lo menos, una decepción. Son títulos como 15:17, tren a París, Han Solo, El intercambio, Megalodón, First man, Venom o SuperLópez.
¿Y bien? ¿Qué os parece? ¿Os animáis a decir vuestras favoritas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario